21
- February
2018
Posted By : Lionel Makela  
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Clínica gay núbil

Sí, ya sabemos que es enunciativa. La imaginación discriminatoria desgraciadamente no tiene fin. Por eso era necesario hacer una enunciación amplia.

Luego, el pueblo de la Ciudad de Buenos Aires se dio una Constitución en cuyo artículo 11 se establece que: Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo.

Así, a fin de facilitar la impugnación de distinciones ilegítimas realizadas por el legislador, el constituyente de la Ciudad ha establecido una lista de clasificaciones sospechosas de ocultar motivos de distinción incompatibles con el principio de no discriminación.

A falta de demostración suficiente por parte del Estado, la presunción de ilegitimidad queda confirmada y la norma portadora del criterio de distinción no supera el examen de constitucionalidad.

Esta contradicción directa con el texto constitucional lleva a considerar a la categoría como sospechosa de discriminación Fallos: Al respecto Fayt afirmó: A partir de tales premisas, el juicio de razonabilidad de la norma arts. No basta -afirmó- con señalar la licitud del fin a alcanzar, sino que el Estado debe justificar por qué era necesario acudir a una distinción fundada en una clasificación sospechosa para cumplir esos fines.

Mientras que en el pasado se recalcaba el componente subjetivo dañoso fines de ilegítima persecución , la actual doctrina antidiscriminatoria pone énfasis en el efecto objetivo de excluir a cierto grupo del goce de un derecho o del acceso a un beneficio. En síntesis, si bien en principio los poderes políticos tienen facultades para trazar distinciones legales entre categorías de personas cuando ello resulta conveniente a fin de llevar adelante objetivos legales legítimos -presumiéndose la constitucionalidad de la norma sancionada de conformidad con las formas prescriptas para ello-, en algunos casos el recurso del legislador a ciertos factores de distinción puede responder a prejuicios y estereotipos que tienen por efecto excluir a categorías enteras de personas del legítimo ejercicio de un derecho.

En todo caso, las clasificaciones fundadas en la orientación sexual deberían ser utilizadas para compensar a tales grupos por las postergaciones sufridas a través de la historia. Su defensa se limita a negar la discriminación fundada en la falta de prueba en ese sentido. Tales restricciones fueron incluso defendidas con argumentos basados en criterios religiosos: Producida la independencia, poco y nada se hizo de positivo en la materia durante los primeros cincuenta años, sólo algunos tibios intentos de secularizar el instituto en la provincia de Buenos Aires, donde en el año se sometieron a los tribunales civiles las causas matrimoniales mediante ley que no llegó a aplicarse, dada la resistencia que suscitó.

Los matrimonios entre católicos y quienes no lo fueran se veían seriamente dificultados. En , durante la gobernación de Nicasio Oroño, se sancionó en la provincia de Santa Fe una ley que establecía el matrimonio civil. La reacción fue inmediata: Belluscio [director], Eduardo A. Astrea, Buenos Aires, , t. Lento también fue el camino hacia la igualdad entre los cónyuges.

Sucesivas leyes fueron reduciendo las potestades maritales v. Originariamente nuestro Código Civil distinguía entre hijos legítimos e ilegítimos naturales, adulterinos, incestuosos y sacrílegos. En este aspecto los cambios fueron muy significativos, pero especialmente lentos.

Luego, en se sancionó la ley Asimismo, también fue esta ley la que desarticuló la distinción entre parientes legítimos e ilegítimos. Respecto a la patria potestad, sólo tras el advenimiento de aquélla ley y la A su vez, no siempre los cambios han tenido un origen estrictamente legislativo.

Con diferente eficacia la justicia ha instaurado cambios que se han adelantado a lo que tiempo después la ley establecería por ejemplo, la creación pretoriana de la acción de amparo.

Sin duda, esto ha sucedido respecto al divorcio vincular. Que la evolución reseñada permite descartar la idea de un significado natural o recto, y por lo tanto privado de influencias históricas, del instituto del matrimonio civil.

Leyenda SA, México, Por su parte, la doctrina nacional ha definido el matrimonio como: I, Lexis Nexis, Buenos Aires, ,. Es posible que una decisión en ese sentido sea considerada por algunos como una afrenta a las creencias religiosas sumamente arraigadas por un sector de la comunidad.

Pero en el estado actual de secularización de las instituciones civiles no hay duda de que los sentimientos religiosos de algunos no pueden ser una guía para delimitar los derechos constitucionales de otros. Los poderes del Estado no pueden ser llamados a interpretar textos religiosos o a tomar partido en la valoración que ellos hagan de la homosexualidad, cuestión que ha causado cismas y discusiones profundos incluso al interior de diferentes religiones. López, que la Corte hizo suyas en Fallos: Que los cambios en la evolución histórica del matrimonio debieron enfrentar fuertes resistencias, en las que visiones anacrónicas no se han privado de presagiar la desaparición del instituto, o hasta la desintegración social.

El conflicto previo a la secularización del matrimonio nos brinda muchos y claros ejemplos de lo expuesto. Por ejemplo, al momento de debatir el proyecto de ley el senador Pizarro profetizó la desaparición de la especie de la superficie de la tierra y expresó que: Sin embargo es evidente que el matrimonio -cuya historia es anterior al Concilio de Trento y posterior al divorcio vincular- ha sobrevivido a su secularización y no parece haber agotado ni su fuerza ni su evolución.

Una vez que las fuerzas sociales han abandonado determinadas concepciones, la lucha por su mantenimiento -siempre acompañadas por presagios de decadencia- puede adquirir características represivas y violentas.

Judith Butler, Dar cuenta de sí mismo. Violencia ética y responsabilidad, Ed. Siempre ha habido voces apocalípticas que anunciaron al hombre un destino aciago si se atrevía a alterar el status imperante. Así cuando la Corte Suprema, hace menos de veinte años, decidió por mayoría denegar el pedido de personería jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina se señaló que: Pero se podría llegar a una situación en la cual tantas minorías reclamasen tolerancia que ya no pueda haber mayoría ninguna.

Pese a lo resuelto por la Corte, poco tiempo después se otorgó personería jurídica a la CHA, y pasados unos años, no parece que nos hayamos acercado al umbral de la disolución social.

Que llegados a este punto debemos preguntarnos si la prohibición de matrimonio para la pareja litigante, contenida en el Código Civil, constituye una discriminación del Estado basada en la orientación sexual.

En un primer examen literal, los artículos y del Código Civil se contraponen directamente con las reglas constitucionales que prohíben un trato discriminatorio en razón de la orientación sexual arts. Tal exclusión los priva de activos valiosos, tanto si éstos se miden en términos cuantitativos monetarios, o en términos cualitativos de respeto social.

Esta diferencia en la tenencia de activos no necesariamente connota una imposición injusta de desigualdad. Sin embargo, el daño inflingido se patentiza como claramente ilegítimo cuando advertimos que obedece al estatus de seres humanos menos valiosos de los excluidos. Que las personas que se apartan de la sexualidad socialmente valorada son víctimas de situaciones de discriminación social y jurídica: En otras palabras, el odio, la hostilidad o la desaprobación de las personas homosexuales.

Han reconocido el matrimonio: Por otro lado, tienen en sus legislaciones figuras como la unión civil o declaraciones de convivencia, con todos o algunos de los derechos que se da al matrimonio: Incluso algunos estados norteamericanos han incorporado a su legislación institutos similares al matrimonio, entre ellos se cuentan: Cada tiempo ha tenido su signo, y ha despertado resistencias en aquellas minorías oprimidas, degradadas o exterminadas por las mayorías.

Incluso la homofobia es un término ganado a la persecución, la ignominia y a la aceptación revulsiva. Seguramente llegue un tiempo en que muerto el signo que lo ampara, hablar de homofobia también resulte anticuado y, sin dudas, ese es uno de los objetivos en la lucha contra la discriminación. La abyeccción implica literalmente arrojar fuera, desechar, excluir y, por lo tanto, supone y produce un terreno de acción desde el cual establecer la diferencia. La noción designa una condición degradada o excluida dentro de los términos de la sociabilidad, que el sujeto, en su fantasía, supone amenazadoras para su propia integridad v.

Judith Butler, Cuerpos que importan. Sobre límites materiales y discursivos del sexo, Ed. Pero tal política de la tolerancia de las acciones privadas de los hombres pasa por alto que los dominios privados no bastan para la expresión entera de la personalidad, a no ser que se limite lo vinculado a la libre orientación sexual a la posibilidad de mantener relaciones sexuales en la intimidad Meccia, op.

La tolerancia, entonces, no basta para dejar de ver al otro como una amenaza latente, y no da cumplimiento con las altas exigencias igualitarias contenidas en nuestro marco constitucional. Si el derecho de las minorías sólo alcanza para que sus miembros reciban tolerancia, poco se ha avanzado en el camino al respeto sincero y acabado por los planes de vida de las personas. Partiendo del régimen constitucional de la Ciudad de Buenos Aires, es claro que no hay orientaciones sexuales o géneros buenos y malos: No hay un marco normativo que permita establecer géneros normales y patológicos.

Se trata de admitir que la libertad y el reconocimiento son muy importantes para la dignidad humana. El menosprecio de la sexualidad socava la autoestima y las capacidades expresivas y creativas necesarias para desarrollarse. No se trata de saber si son posibles otras formas de vida familiar y afectiva distintas de la tradicional. Porque las tenemos delante nuestro y sabemos que existen. Se trata de saber si es posible un marco legal suficientemente genérico para adoptar sus institutos a estas realidades.

De lo que se trata entonces es de advertir el contrasentido de unos derechos que se predican como universales pero dejan a un grupo de personas excluido de su goce. Que, para finalizar, cabe coincidir con el argumento del GCBA en relación a que no hubo ilegalidad en su actuar. Concretamente, si bien los órganos del Gobierno deben cumplir con la ley vigente, los actos del GCBA realizados de conformidad con el Código Civil sólo se presumen legales, y eso no implica que no sean manifiestamente ilegítimos, si contradicen el contenido de la Constitución local y nacional.

Una interpretación contraria -que subsuma la legitimidad de los actos o las omisiones en su mera adecuación a la ley- implicaría que el control constitucional difuso encomendado al Poder Judicial desaparezca.

En otras palabras, sostener la confusión entre legalidad y legitimidad socavaría el fundamento de la división de poderes y atomizaría la fuerza normativa de la Constitución. Que, por otro lado, el representante del Gobierno de la Ciudad sostiene que la pretensión de los actores puede ser satisfecha apelando al instituto de la unión civil fs. Tal como afirma la demandada, la norma aludida permite registrar uniones voluntarias conformadas por dos personas con independencia de su sexo u orientación sexual.

Si el problema de la exclusión matrimonial se redujera a la imposibilidad de acceder a determinados bienes, la solución bien podría ser el diseño de este tipo de regímenes separados. La exclusión del régimen matrimonial sugiere que el compromiso y los sentimientos de los actores es inferior y, como consecuencia, no es merecedor de los derechos que el marco normativo garantiza a todos por igual.

La exclusión de los beneficios y responsabilidades del matrimonio no es un inconveniente tangencial sino que representa una forma radical de afirmar que la pareja de los actores no merece el pleno reconocimiento estatal. Es por eso que la opción contemplada en la ley 1. Al momento de debatir la aprobación de la ley 1. Declarando la inconstitucionalidad de los artículos y del Código Civil en cuanto impiden que los señores Alejandro Freyre y José María Di Bello puedan contraer matrimonio;.

Ordenando a las autoridades del Registro Civil y Capacidad de las Personas que celebre el matrimonio de los actores, en caso de que así lo soliciten;. Imponiendo las costas en el orden causado, atento a que las autoridades del Registro Civil carecían de facultades para apartarse de las normas vigentes. Se presenta en representación de la Corporación de Abogados Católicos, pide se decrete la nulidad de la sentencia y la apela.

La legitimación para actuar por parte de la entidad que represento, y la reserva para plantear la cuestión federal. Y no cabe duda que lo resuelto por V. Pues bien, bajo el influjo de tales antecedentes, a partir del caso publicado en Fallos: Principios que tienen jerarquía constitucional art. Esta norma abona también la legitimación de la Corporación que represento para ser reconocida como parte en estas actuaciones.

Porque habiendo puesto la sentencia de V. Afirmar lo contrario —como lo hace la sentencia- equivale a perpetrar un verdadero alzamiento contra preceptos de jerarquía constitucional art.

En su mérito, y a ese efecto, formulo la correspondiente reserva y dejo planteada la referida cuestión federal, lo que es así tanto para el hipotético e improbable supuesto de que no se aceptara la intervención en estos autos de la entidad que represento o no se concediera la apelación, como para el caso de que no se decretara la nulidad de la sentencia o que la misma no fuera revocada, pues en cualquiera de esos supuestos se habrían violado las normas constitucionales invocadas, así como los derechos de defensa en juicio ante los tribunales competentes, consagrados en los arts.

Sin perjuicio de lo hasta aquí expresado, seguidamente fundamentaré la nulidad impetrada de la sentencia, así como la apelación contra la misma. Debo por de pronto señalar la improcedencia de la acción de amparo para tratar una acción de la naturaleza de la resuelta, siendo de toda obviedad que la declaración de inconstitucionalidad de normas del Código Civil, vigentes desde hace ya muchos años, requiere de una mayor amplitud de debate que la ocurrida en el caso, lo que hace inadmisible la acción conf.

Similar es el contenido de la primera parte del art. Pero lo cierto es que de la propia sentencia resulta la inexistencia de arbitrariedad o ilegalidad manifiestas, lo que lleva a la inadmisibilidad de la procedencia de la acción de amparo, y como lógica consecuencia, a la nulidad de la sentencia. Asimismo, de acuerdo al inciso a del art. Por lo que V. En consecuencia, por el hecho de ser V. En efecto, la negativa a que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio, no constituye un acto discriminatorio, en el sentido peyorativo que se le da a esta palabra.

Discriminar es separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra, es tratar en forma distinta a dos situaciones que no son iguales y cuyas diferencias son relevantes, lo cual no puede tildarse de arbitrario: La discriminación no es cuestionable en sí misma, sino cuando se trata en forma desigual dos situaciones esencialmente iguales, no obstante no existir entre ellas diferencias cualitativas que justifiquen la aplicación de una solución distinta.

Resultaría por tanto erróneo calificar de injusta discriminación el hecho de no admitirse la celebración del matrimonio entre dos personas de igual sexo, pues en tal caso la discriminación tiene fundamento y se justifica, dada la esencial disparidad existente entre ese supuesto y el de la pareja heterosexual, que hace que aquélla no deba tener el derecho que sí tiene, en cambio, la heterosexual, de poder celebrar el matrimonio entre quienes la integran.

Y si bien es cierto que podría calificarse de discriminatoria a una norma que impidiese el matrimonio de personas en razón de su orientación sexual, ese no es el caso de la ley argentina, que para permitir la celebración del matrimonio no tiene en cuenta dicha orientación, ya que no existe norma alguna que impida contraer matrimonio a las personas homosexuales.

Por lo cual es enteramente falso lo afirmado en la sentencia, en el sentido de que los arts. Contrariamente a lo que resulta de la sentencia, en el caso no se trata de una cuestión religiosa ni se encuentra cuestionado el derecho a ser diferente, ni tampoco existe trato discriminatorio alguno, no residiendo la prohibición que resulta de los referidos artículos -como, en cambio, se quiere hacer creer- en la homosexualidad de los contrayentes, sino en la necesidad de la diversidad de sexos entre quienes contraen matrimonio, tan es así que la ley tampoco permite contraer matrimonio entre sí a dos personas heterosexuales que tengan el mismo sexo.

Porque el matrimonio entre personas del mismo sexo, tipificaría —como resulta del Código Civil- un supuesto de matrimonio inexistente, por carecer de un requisito de orden natural absolutamente indispensable para satisfacer la concepción del matrimonio, que consiste en la posibilidad de generar descendencia por medio de la unión de los esposos[7]. La misma naturaleza impele a que se establezca una cierta sociedad entre el varón y la mujer, y en eso consiste el matrimonio.

Bien se ha dicho que la exaltación indiferenciada de la elección de los individuos, sin referencia alguna a un orden de valores de relevancia social obedece a un planteamiento completamente individualista y privatista del matrimonio y la familia, ciego a su dimensión social objetiva. Son numerosas las legislaciones en las cuales se establece que el matrimonio debe ser contraído entre un varón y una mujer, y si algunas no han incorporado ese concepto en forma explícita es, simplemente, porque lo han considerado innecesario, dado su manifiesta obviedad.

Entre las leyes que disponen en forma expresa que el matrimonio debe celebrarse entre un hombre y una mujer, recordamos a los códigos civiles de Paraguay art. También en el art. Morello entiende que las parejas formadas por dos hombres o dos mujeres tienen derecho a registrar su unión, así como a gozar de no pocos de los beneficios sociales, jurídicos, impositivos, de asistencia social y hereditarios asociados al matrimonio; pero esa unión, agrega, no es un matrimonio, que sólo se configura si se trata de la unión de hombre y mujer.

La ley puede hacerlo Zannoni, por su parte, ha sostenido que si bien la cohabitación estable entre personas del mismo sexo atañe, en principio, a una opción que se desempeña en la esfera de la intimidad, lo que queda amparado por el principio de reserva que consagra el artículo 19 de la Constitución Nacional, el matrimonio trasciende la esfera íntima de los cónyuges, pues la institución matrimonial apunta a la organización social, y como tal, tiene una serie de requisitos y de impedimentos que el legislador ha considerado razonables.

Lo que es así porque se reconocen al matrimonio ciertas funciones que se consideran necesarias, y, en consecuencia, deseables para la sociedad, debiendo la ley no solo respetar la privacidad, sino también atender las proyecciones sociales del vínculo[16]. Afirmar que la unión de dos personas del mismo sexo debe ser considerada un matrimonio, sería relativizar la noción de dicha institución, puesto que existen diferencias esenciales entre el matrimonio y aquella unión.

Lo expresado no es arbitrario, sino que se fundamenta en lo que verdaderamente es un matrimonio, que sólo se configura si se trata de la unión de un hombre y una mujer, que tiene ciertas funciones que son consideradas necesarias para la sociedad, y cuya esencia no puede ser dejada de lado sin que la misma quede desvirtuada. Aceptar lo contrario sería asimilar lo que no resulta asimilable, y desvirtuar el concepto propio de matrimonio, ignorando tanto lo que de diferente hay entre el varón y la mujer, como también que los roles personales y sociales masculinos y femeninos no son los mismos.

Importaría, en otras palabras, una desestructuración cultural y humana de la institución matrimonial, atacando las mismas bases de la familia y de las relaciones interpersonales. Por otra parte, tampoco podría afirmarse con la finalidad de cuestionar la negativa a la celebración del matrimonio entre personas de igual sexo, que una prohibición en tal sentido violaría la garantía de igualdad ante la ley -que implica gozar de iguales derechos en las mismas circunstancias-, ya que no se puede afirmar que sean iguales las circunstancias de las parejas heterosexuales unidas en matrimonio, uno de cuyos fines naturales es la procreación, y quienes, por ser del mismo sexo, no pueden procrear; sí, en cambio, sería injusto tratar como iguales relaciones que son desiguales, y que no tienen ni pueden tener el mismo significado social.

Bien se ha sostenido que la igualdad ante la ley debe estar presidida por el principio de justicia, lo que significa tratar lo igual como igual, y lo diferente como diferente; es decir, dar a cada uno lo que le es debido en justicia: Si la familia entre personas de distinto y de igual sexo no son semejantes ni equivalentes en sus deberes, funciones y servicios a la sociedad, no pueden ser semejantes ni equivalentes en el estatuto jurídico.

La ley establece distintas normas que restringen la libertad individual, y no por ello puede considerarse que violan la Constitución. No cabe duda de que los distintos impedimentos para casarse que establece nuestra legislación limitan la libertad individual, pues no otra cosa sucede, por ejemplo, con la prohibición establecida para casarse entre ascendientes y descendientes, o entre hermanos y medio hermanos, o la que resulta del matrimonio anterior mientras subsista.

Pero no por esa circunstancia son consideradas irrazonables o atentatorias de la libertad individual, volviéndolas de tal manera inconstitucionales.

Así como también que al pautar las condiciones que exige la aptitud nupcial, la ley recoge valoraciones socioculturales obviamente compartidas por la comunidad. En dicho fallo también se afirmó que la exigencia de que el matrimonio debe celebrarse entre personas de distinto sexo no es discriminatoria, pues sólo podría calificarse de esa manera a una norma que impidiese el matrimonio de personas en razón de su orientación sexual, lo que no es el caso de la ley argentina, que no tiene en cuenta dicha orientación.

E igualmente, que el matrimonio heterosexual no pretende colocar en situaciones de indefensión a gays o lesbianas, ya que su orientación sexual se encuentra abarcada por el principio de reserva que consagra el artículo 19 de la Constitución Nacional. Por otro lado, transcribo uno de los fallos que han decretado medidas innovativas que se encuentran vigentes:.

Pactos y declaraciones internacionales con jerarquía constitucional. Fuero incompetente y sin el debido contralor y defensa del Estado a través de sus representantes. La Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos con jerarquía constitucional reconocen al matrimonio como la unión de un varón y una mujer, como surge de la Declaración Universal de Derechos Humanos cuando reconoce en el artículo Por tanto, las uniones de personas del mismo sexo no tienen título jurídico para requerir la tutela del Estado.

La legalización de uniones de personas del mismo sexo vulnera el interés superior del niño, criterio rector de la Convención sobre los Derechos del Niño, pues incluye la pretensión de tener descendencia, ya sea por técnicas de procreación artificial o por adopción. En este sentido, el niño tiene derecho a crecer y desarrollarse en su dimensión psicosexual a partir de la complementariedad entre varón y mujer. Tal legalización altera los principios civiles que regulan la filiación matrimonial y sus presunciones.

Nada dice sobre las uniones de dos varones. Esta "doble maternidad sin paternidad" vulnera el derecho humano a la identidad reconocido por el artículo 8 de la Convención sobre los Derechos del Niño con jerarquía constitucional y por la ley No es un problema de mera técnica legislativa. El problema es que cualquier legalización de estas uniones significa una alteración profunda del orden jurídico vigente y una alteración del mismo orden de las cosas, del orden que surge de la naturaleza, del orden que las civilizaciones desde tiempos inveterados han reconocido y respetado.

Por otra parte, los beneficios que se conceden legalmente al matrimonio fueron instituidos considerando su constitución por varón y mujer y sus funciones intransferibles en la transmisión de la vida y la educación de los hijos.

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Al finalizar la velada, se fue a casa con Kulemela, a quien acababa de conocer. Gonani fue despertado a las 3 de la madrugada debido a una gran conmoción en el exterior de la casa donde vivía en alquiler. Al parecer, unos minutos antes del tumulto, Kulemela había logrado escapar. F uera se encontró con miembros de la policía comunitaria, que le preguntaron de dónde venía. Les dijo que venía de la casa de Gonani, donde había pasado la noche. Los miembros de la policía comunitaria exigieron saber lo que había estado haciendo allí.

Cuando Kulemera vaciló, la policía comunitaria comenzó a agredirle hasta que les confesó que había mantenido relaciones sexuales con Gonani. Después de eso, se dirigieron a casa de Gonani y le ordenaron que les dejara entrar. A la policía comunitaria se unieron vecinos de Gonani, que le exigieron que saliera de la casa.

Luego entraron en la casa, la saquearon, robaron los objetos de valor, y agredieron a Gonani y Kulemera, mientras algunos sugerían que deberían ser quemados vivos. Gonani suplicó entonces que les pusieron bajo la custodia y protección del Servicio de Policía de Malawi. En el camino, fueron insultados continuamente por los miembros de la policía de la comunidad, que también les exigieron dinero. Cuando llegaron a la comisaría de Policía, fueron encerrados.

Les fueron tomadas fotografías por agentes de policía sin su consentimiento; la s fotos se distribuyeron ampliamente por las redes sociales de Malawi.

En la clínica, se les obligó a desnudarse. Se les realizó un examen invasivo de sus partes íntimas. A Kulemela y Gonani se les concedió la libertad bajo fianza 8 de diciembre. En relación con un artículo que se ha publicado en el DiarioYa. Aparece sin autor, por lo que responsabilizamos del mismo a su consejo editorial. Se difunde que el derecho a la salud como un bien universal garantizado en nuestra constitución, ha de ser cuestionado y negado a las personas trans, lo que se traduce en un trato subhumano, violando los artículos de nuestra Constitución: La intervención del Fiscal General del Estado, por vulneración de derechos y por incitación al odio y la discriminación.

La actuación de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid, para depure responsabilidades en el acceso a unos informes internos e historiales médicos de usuarios del Hospital de la Paz, por violación del principio de confidencialidad y privacidad de los mismos sin el consentimiento de los afectados. Pues no le veo yo muy gay a David Beckham. Pues sí, pero hay quien afirme que así es: Este señor alerta a los jóvenes para que no se acerquen a los establecimientos que se dedican a hacer tatuajes, porque tatuarse podría volverles homosexuales.

Le dedicamos la copla Tatuaje en la voz de Concha Piquer…. Las víctimas eran obligadas a tener relaciones sexuales con los clientes hasta 20 horas al día. Antes de convertirse en un cómplice de esta red de prostitución uno de sus promotores, Andras Vass , de 25 años de edad, fue él mismo una víctima y le obligaron a casarse con un hombre. Los hombres no sabían hablar inglés y rara vez se les permite salir del apartamento.

Ha sido detenido por varios cargos relacionados con el fraude y el desvío de capitales, aunque ya ha sido puesto en libertad bajo fianza. El joven y prometedor bróker del sector farmacéutico de Estados Unidos, Martin Shkreli, ha sido sustituido este viernes al frente de su imperio tras ser acusado de conducir una estafa piramidal en el que captó inversores para financiar sus fondos en quiebra y haberse convertido en un villano de Wall Street.

Así, las pastillas para la toxoplasmosis vendidas por su compañía, Turing Pharmaceutical, pasaron de costar alrededor de 15 dólares a El Espíritu de Dios cubrió a María y en ella toda enemistad entre el espíritu y el cuerpo fue superada. Así, el Espíritu de Dios se unió al espíritu del hombre y el cuerpo humano se transformó en el templo destinado a elevarse hacia la intimidad con Dios a través de la Resurrección.

A todo cuerpo humano se le ha dado una nueva esperanza, la de pertenecer eternamente al Dios que lo creó. Gracias a la Encarnación puedes hacer que tu cuerpo te vuelva a pertenecer. Del blog de Carlos Osma, Homoprotestantes: En el pasado mes de mayo los pastores y pastoras de la Iglesia Evangélica Española [1] IEE os encontrasteis en la Casa Mamré para celebrar vuestra reunión pastoral anual.

De aquel encuentro surgió la Declaración de Mamré [2] , en la que afirmabais que como pastores y pastoras estabais llamados a una pastoral inclusiva. El tema de la homosexualidad se venía trabajando desde el en la IEE. Fue en esa reunión, y ante un consenso muy productivo, que decidimos redactar la declaración de Mamré para presentarla al Sínodo de la IEE, como una forma de definir una orientación hacia la inclusividad de las personas homosexuales y sus familias.

Es algo que varía en las comunidades, por ejemplo hay comunidades donde tenemos miembros que participan plenamente en las actividades de su comunidad en el Consejo, en tareas sociales, etc. También hay participación de pastoras o pastores de nuestra iglesia en algunas actividades donde el tema de la inclusividad es central.

En el comunicado también había un compromiso por preservar la unidad, por evitar rupturas, sin que eso significase dejar de abordar un tema como el de la inclusividad. Entiendo por tanto que fue un comunicado consensuado en el que hubo concesiones por ambas partes. Quisiera precisar un par de cosas: Como era un trabajo bíblico — teológico, nuestra comprensión del mensaje bíblico nos señaló una clara orientación hacia la inclusividad de todas las personas.

Este tipo de declaraciones expresan el avance de un proceso, y en ese sentido marcan sólo un punto de llegada y, al mismo tiempo, un punto de partida para seguir adelante. Creo que es un buen paso. Falta mucho por hacer, pero no se debe menospreciar este avance.

Eso lo veremos, porque cuando hablamos de compromisos de lucha contra temas tan complejos e importantes como la homofobia, el racismo, el machismo, siempre parece insuficiente lo que logra avanzarse.

Pero insisto, no ha de subestimarse este paso. A mí me dejó muy satisfecho ver que una amplia mayoría del Sínodo, hombres y mujeres que eran delegados de sus comunidades, votaron por la ratificación de la Declaración de Mamré. Yo he escuchado críticas de todo tipo contra las pastoras y pastores de la IEE: También críticas de que somos tibios o que no somos capaces de una verdadera inclusividad.

A partir de esta ratificación del Síndoo, como IEE tenemos claro que no se trata de bandos: También es cierto que la IEE tiene un cuerpo pastoral con una sólida formación bíblico — teológica y eso importa cuando se trabajan cuestiones complejas, como es la cuestión de la inclusividad. Se trata de compromisos concretos de colaborar y acompañar a personas. Un amigo que es miembro de una de nuestras comunidades en el sur de España, me dijo al final del Sínodo: La unidad de la IEE se expresa en el Sínodo, en sus debates y en los acuerdos que de allí derivan.

El uso de la Biblia frente a las cuestiones éticas, en el mundo evangélico español, es algo que suele manejarse con fuertes acentos moralizantes y legalistas, y lo que falta es un trabajo hermenéutico adecuado y un proceso de discernimiento espiritual, que es parte esencial de una comunidad que se deja interpelar por las Escrituras [4]. Se tiene que pensar en quienes padecen y han padecido la exclusión de manera injusta. Aquí hay algo muy importante: Y lo preocupante es que muchos creyentes, y algunas comunidades, que con toda sinceridad rechazan la inclusividad o que sólo aceptan una inclusividad con condiciones puestas por las normas heterosexuales, pues participan de esa homofobia.

Esto vale para todos: Y lo peor es cuando se legitima con la Biblia y diciendo que es la voluntad de Dios. En tu experiencia como psicólogo y también como pastor: En mi experiencia como psicólogo, en el campo de la salud mental, no veo demasiada dificultad para que las personas puedan reconocer los derechos y la dignidad de personas no heterosexuales.

Esto a veces genera cambios en sus actitudes e incluso la capacidad de modificar sus viejos puntos de vista. Tu pregunta, en realidad, apunta a algo muy profundo: Y no siempre somos capaces de responder a eso. Las comunidades cristianas tendrían que ser comunidades inclusivas desde el inicio, pero esto es una realidad muy parcial, muy incompleta. Sin embargo, es también una promesa del evangelio, de ser uno en Cristo. Y en esa promesa hallamos aliento para seguir adelante.

La vida comunitaria es fundamental para crecer en lo emocional y espiritual. Para terminar, y agradeciéndote tu amabilidad, me gustaría preguntarte también qué puede aportar a la IEE haber dado un paso como éste. Espero que aporte un pequeño avance en el largo camino hacia la libertad de cada persona, hacia la liberación de toda opresión.

La IEE es una iglesia histórica que tiene los mismos desafíos misioneros de todas las comunidades cristianas. La IEE es también un conjunto de pequeñas comunidades que tienen sus luchas cotidianas y que, sin embargo, han sido capaces de atender el clamor de quienes sufren la injusticia de la homofobia.

Fundada en el año y miembro del Consejo Mundial de Iglesias. Aquí también puedes leer íntegra la carta remitida a Gilead. Sólo conseguiremos un cambio de paradigma en la prevención del VIH si somos capaces de poner en marcha programas de gran alcance para hacer accesible la PrEP a todas aquellas personas en riesgo de infectarse y esto pasa necesariamente por disponer de Truvada a precio de genérico.

Las entidades y personas que a título individual desee adherirse a la carta remitida a Gilead pueden hacerlo pinchando en este enlace a través de Change. El estado de Tasmania formado por la isla homónima y otras islas adyacentes, todas ellas al sureste del país es el primer territorio australiano que se disculpa formalmente por la legislación que penalizó las relaciones homosexuales hasta Nada menos que hasta 21 años de prisión por mantener relaciones gais. La ley de reparación de las víctimas prevé contemplar, igualmente, a estas víctimas.

Hasta el momento, otros cuatro estados ya han aprobado leyes eliminación de antecedentes penales, pero ninguno ha ofrecido disculpas a las víctimas injustamente detenidas. Apology will be natnl 1st! En agosto de , tal y como publicaba dosmanzanas, el Gobierno estatal anunció si Australia no daba luz verde el matrimonio igualitario a nivel federal, lo haría por su cuenta.

En julio nos hacíamos eco de la iniciativa parlamentaria para aprobar el matrimonio igualitario y en agosto recogíamos las distintas movilizaciones que se produjeron en distintos puntos de Australia en favor de la equiparación de derechos. A pesar de todo, acabó imponiéndose la opinión del primer ministro Tony Abbott , una voz tenaz contra al matrimonio civil entre parejas del mismo sexo.

El Senado, de hecho, le pedía a Turnbull que no pospusiera la decisión hasta la celebración de un referéndum en Sabemos que, por desgracia, no todos los que nos leéis tenéis una buena relación con vuestros padres.

Hoy queremos compartir con vosotros un precioso vídeo que muestra con ternura lo bien que se llevan varios padres con sus respectivos hijos gays. En un entrañable vídeo, ambos, padres e hijos, se hacen varias preguntas, y sus respuestas son maravillosas. Son algunas de las preguntas que dan pie a una preciosa conversación que, en todos los casos, termina con un sincero abrazo.

Lo interesante de leer esta carta es que hay que pensar que fue escrita en , es decir, hace 80 años. Ante una madre desesperada buscando la cura para la homosexualidad de su hijo, ésta es la respuesta de Sigmund Freud:. Deduzco de su carta que su hijo es homosexual. Estoy muy impresionado por el hecho de que usted no menciona este término a sí mismo en su información sobre él.

La homosexualidad no es seguramente ninguna ventaja, pero no es nada de lo qué avergonzarse, sin vicios, sin degradación; no puede ser clasificado como una enfermedad; consideramos que es una variación de la función sexual, producida por cierta detención del desarrollo sexual.

Es una gran injusticia para ellos perseguir la homosexualidad como un crimen — y la crueldad, también. Si no me cree, lea los libros de Havelock Ellis. Por preguntarme si puedo ayudar, supongo que se refiere a si puedo suprimir la homosexualidad y hacer de la heterosexualidad lo normal.

La respuesta es, de manera general, que no podemos prometer lograrlo. Si usted decide que debe tener una sesión conmigo — No espero que quiera — él tiene que venir a Viena. No tengo ninguna intención de irme de aquí.

Sin embargo, no descuide a darme su respuesta. General Curar la homosexualidad , Homosexualidad , Sigmund Freud. Marwen ya había permanecido en prisión ese tiempo antes de que se le concediera la libertad condicional en el mes de noviembre, por lo que la pena se da por cumplida. El joven Marwen, de 22 años, fue acusado del delito de sodomía tras la investigación de un asesinato en la que fue interrogado como testigo. Tras la confesión, fue detenido por violar el artículo del Código Penal tunecino, que castiga con hasta tres de prisión las relaciones sexuales entre varones adultos.

Ya celebrado el juicio, el pasado 22 de septiembre el joven fue sentenciado a un año de prisión. La defensa de Marwen presentó una apelación, en base al quebrantamiento de sus derechos a la privacidad y la libertad individual recogidos en la Constitución de , a los que el artículo no parece adaptarse. El tribunal se la concedió con una fianza de dinares euros, dólares y fijó la vista para el 10 de diciembre. Una vez celebrada la vista, el Tribunal de Apelación ha corroborado este 17 de diciembre la sentencia de culpabilidad, aunque ha reducido la pena a 2 meses de prisión, período ya cumplido por Marwen antes de la concesión de la libertad provisional.

En el informe plantean las siguientes exigencias: Ese estudio fue publicado en la revista "Science" bajo el fatídico título de "Sanos en un lugar para enfermos" [38]. Ya es hora de examinar lo que hemos hecho y hacer algunas correcciones El actual DSM da una imagen de precisión y exactitud. Es justo reconocer que los mismos editores del DSM, de manera manifiesta, habían señalado la finalidad limitada de su Manual: Este peligro se produce por la discrepancia existente entre las cuestiones legales y el tipo de información contenida en el diagnóstico clínico.

Para determinar si un individuo cumple un criterio legal específico p. A pesar de todas estas consideraciones, el DSM continuó ejerciendo un influjo cada vez mayor que, ciertamente, excedió su primigenio objetivo de mero clasificador de las enfermedades, lo cual, como se ve, es claro en los mismos títulos de las obras que se han inspirado en aquel manual; p.

Aspetti clinici e prospettive medico-legali, Milano ; Gabbard G. Tal praxis no sólo no repara en aquellas cautelas del DSM ya citadas, sino que no tiene en cuenta dos hechos: Los editores del DSM-IV parece que han deseado evitar una lectura o uso superficial del Manual cuando escriben en su introducción: Esto es firmemente establecido en la jurisprudencia rotal [47], y ha sido recordado al tribunal de la Rota por Juan Pablo II en una alocución tenida en En la praxis terapéutica, la psiquiatría usa algunos tratamientos que indudablemente tienen una base científica.

De ahí el peligro que tanto la psiquiatría como la psicología sean subordinadas o incluso manipuladas por los valores prevalentes de una cultura concreta.

Este peligro fue advertido frecuentemente en el pasado, y ciertamente, no es hoy menor. De nuevo citamos del artículo del Dr.

Un apéndice inflamado tiene un significado claramente uniforme en todas las culturas que reconocen la vida como un valor deseable.

Si se deja sin tratar, supone una amenaza para la vida. Aun en el caso de unos comportamientos muy inusuales, como el suicidio, uno no puede encontrar una completa uniformidad en su interpretación a través de las culturas. Sus criterios para la salud mental reflejan unos fuertes prejuicios personales y de clase, y son, en parte, rechazados por otros sectores de la población. Karen Horney destaca que, aun dentro de nuestra cultura, los conceptos de salud y enfermedad mental varían considerablemente a través del tiempo: Hace unos cuarenta años, esta actitud de culpabilidad habría sido considerada normal" El mismo autor añade: Psiquiatras y psicólogos clínicos tienen criterios personales sobre los requisitos para considerar a un paciente sano.

Estos criterios surgen de su experiencia y de su concepto del valor social de la persona. Lo mismo sin lugar a dudas es verdad, al menos por ahora, en cuanto a los efectos de la ingestión de sustancias tóxicas en el cuerpo humano. La asociación que hoy principalmente puede decir que habla en nombre de la psiquiatría, lo ha hecho claramente en materia de la homosexualidad. Merece la pena hacer algunas citas de este importante discurso [56]. A los psiquiatras se les enseña a evitar juicios de valor en su trato con los pacientes, pero yo no creo que sea una afirmación muy radical decir que la historia y la.

Nosotros hemos estado metidos en una empresa que implica unas nociones de fondo sobre los valores humanos, morales e incluso políticos. Esta afirmación no sólo llega de los críticos hostiles sino también de colegas competentes. Esta es la denuncia que enfrenta a aquellos psiquiatras que insisten en que su psiquiatría no tiene nada que ver con esas cosas.

Aunque la denuncia puede ser violentamente exagerada y expresada, la verdad fundamental que encierra no puede ser negada. Por tanto, dado el poder de nuestra empresa, aunque no nos guste, somos en cierta medida responsables de la influencia de esos valores ocultos.

Como conclusión principal propone: En este contexto, una fuente secular observa sobre el DSM: Con todas estas consideraciones precedentes, la mente de los canonistas se dirige al discurso de Juan Pablo II a la Rota Romana en Los puntos principales de la alocución fueron señalados en un artículo publicado poco después por G.

Aquí el Sumo Pontífice, sin ninguna duda, indica la imposibilidad de una neutralidad de las ciencias psicológicas, ya que no pueden tener de hecho sólo una función técnica, sino que necesitan mirar a los primeros principios de las ciencias metafísico-normativas, sin los cuales la naturaleza humana se confina dentro de los límites de los fenómenos inmanentes, sin posibilidad de la trascendencia hacia Dios.

Esta necesaria relación con la ciencia metafísica no va en detrimento de la autonomía de las ciencias psicológicas. Estas conservan su método y finalidad específica junto con el límite de su competencia, ya que "no pueden mostrar una concepción integral del hombre" [46].

La falta de esta ponderación puede conducir frecuentemente a resultados erróneos, ya que las conclusiones periciales pueden estar contaminadas con esos falsos elementos. Aquí encontramos otro aspecto importante del discurso del Santo Padre que parece haber escapado a muchos: En la primera edición del DSM, la homosexualidad fue considerada sin ambigüedad como perturbación mental.

Las desviaciones de este tipo se enumeran con el código De todas estas desviaciones se afirma en general: En el año , como antes indicamos, el órgano directivo de la Asociación Americana de Psiquiatría tomó la decisión de retirar la homosexualidad como categoría de perturbación psíquica. Uno de ellos se refiere a la homosexualidad y dice que: Después de consultar de manera extensa con expertos y clínicos de cada materia, se seleccionó para el grupo de trabajo a aquellos miembros que representaran un amplio abanico de perspectivas y experiencias.

El artículo del Dr. En este contexto conviene de manera particular recordar el citado discurso del Dr. Stone, profesor de derecho y psiquiatría en la Universidad de Harvard y, en , presidente de la Asociación Americana de Psiquiatría. Durante mucho tiempo los psiquiatras habían aceptado que, como parte de su tradición humanística, ellos habían aportado su perspectiva científica a cosas que anteriormente se consideraban un mal.

Sin embargo, la liberación "gay" trajo una perspectiva diferente. Nuestra asociación, después de una considerable deliberación y de no poca discusión, aceptó tal perspectiva. No minimizo la importancia de lo que hicimos. Con estas palabras, de acuerdo a lo dicho por este eminente psiquiatra y estudioso, el nuevo y radical cambio de enfoque oficial hacia la homosexualidad no puede ser considerado como un avance verdaderamente científico, ya que fue simplemente una opción política de algunos dentro de la profesión, contra la sentida resistencia de otros, para adoptar un nuevo juicio sobre la aceptabilidad social de la condición de homosexual.

No es de extrañar que los peritos canónicos acostumbrados al uso del DSM para referir determinadas condiciones patológicas, encuentren dificultades cuando tienen que hablar de la homosexualidad. Un ejemplo de éstas puede observarse, en parte, en la sentencia rotal del 2 de noviembre de "'.

Parece evidente la dificultad que encuentra en expresar su opinión de acuerdo con ediciones posteriores de este manual. Aunque la mayor parte de los psiquiatras concluyera que la homosexualidad no se considera un trastorno, la antropología cristiana no puede aceptar tal conclusión. Toda persona normal experimenta estas tendencias desviadas y, de manera particular, en el campo de la sexualidad. El Catecismo de la Iglesia Católica, al tratar genéricamente de la sexualidad, insiste en que hay que integrarla adecuadamente en la vida de cada uno.

Y este objetivo de gran importancia no se puede alcanzar sino es con el ejercicio de la virtud de la castidad y, con el uso de los medios humanos y sobrenaturales. La alternativa es clara: Supone un esfuerzo reiterado en todas las edades de la vida cf. Con estas premisas el Catecismo enseña que: La Tradición ha declarado siempre que "los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados" CDF, decl. Son contrarios a la ley natural. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior La Iglesia sostiene que la homosexualidad es un desorden, ya sea tomada como inclinación, ya como modo de obrar.

Bajo el aspecto moral, la homosexualidad constituye un desorden, pero como simple tendencia no es un pecado.

Aunque bajo la perspectiva jurídica cristiana, la homosexualidad ciertamente se considera un desorden, la jurisprudencia canónica no mira al aspecto moral de esta perturbación, sino al efecto que surge en cuestiones principales de justicia y de derechos personales, entre las cuales se encuentra la capacidad de ejercer estos derechos.

Cuando se trata de la homosexualidad, la invocación del canon , cuando es conveniente, puede ser un medio para evitar el dudoso recurso al canon o a interpretaciones del mismo excesivamente amplias. Como vimos en los principios antes invocados, la jurisprudencia sostiene que la condición homosexual grave, en el momento de prestar el consentimiento, puede provocar la incapacidad consensual a tenor del canon , 3.

Esto, como se ve claramente, no recoge la mente del legislador expresada en los términos del canon Lo mismo puede establecerse respecto a otras condiciones que frecuentemente se introducen bajo el canon El juicio formal sobre la incapacidad consensual no sólo quita el derecho eclesial de la persona que es declarada incapaz, sino que hace que cualquier otra parte que desee contraer con aquella, sea privada de este mismo derecho, al menos en cuanto al matrimonio deseado.

Y aunque una persona fuera plenamente consciente de la deshonestidad o del alcoholismo del otro no podría casarse. Del mismo modo, dos personas alcohólico-dependientes, o bien dos ladrones profundamente enamorados que quisieran contraer matrimonio, no podrían hacerlo, les estaría prohibido.

Aquellas declaraciones de nulidad que corresponden a la verdad y a la justicia, protegen los derechos eclesiales, pero pueden amenazarlos aquellas otras que se apoyen en principios que no se extraigan rectamente de la justicia.

El establecimiento de este criterio es patente por varios motivos. Para que se pueda hablar de homosexualidad auténtica, es decir constitucional, no basta que exista una atracción por las personas del mismo sexo, es necesario que se añada un disgusto por el sexo opuesto. El homosexual verdadero es un desviado instintivo en el sentido propio del término: Permanece su atracción natural hacia el matrimonio y, si contraen nupcias, un motivo para contraer es, generalmente, el amor hacia la comparte.

Un artículo bastante reciente en una revista de psicología concluye refiriéndose a las lesbianas: El peligro de esta afirmación estriba en no hacer una distinción apropiada, no sólo entre tendencia y praxis, sino también entre una mala tendencia que sólo indica una naturaleza humana caída y el dominio de la misma que, junto con la fuerza moral que muestra, puede ser inspirada por el amor hacia el cónyuge.

No hay base para afirmar que una tendencia inmoral, si alguien la resiste, pueda hacer incapaz a una persona para asumir o cumplir algunas obligaciones esenciales del matrimonio. La lucha sobrenatural o la superación cristiana de la inclinación pueden tirar de la persona hacia arriba. Por tanto no es lícito sostener que la tendencia provoca incapacidad. Todos nosotros experimentamos tendencia a obrar perversamente. Para probar jurídicamente la incapacidad consensual, no es necesario constatar las anomalías o patologías del que sufre las tendencias perversas ni tampoco del que cae en ellas lo cual, en principio, indica una cesión voluntaria a las inclinaciones depravadas.

Es necesario demostrar que la anomalía es tal que no puede resistir las tendencias de este tipo. Este claro principio no se debilita si una pericia determina que la tendencia en cuestión es constitucional o congénita. Si la tendencia es dominada, de tal manera que el modo externo de obrar de la persona permanezca dentro de la norma, no puede hablarse de tendencia incapacitante.

Sea como fuere, aunque se requiere la simple capacidad para realizar el acto conyugal, la consolidada jurisprudencia rotal rechaza que la capacidad para dar y obtener del mismo acto la satisfacción sexual sea una obligación esencial a tenor del c.

La tendencia homosexual puede hacer el acto conyugal menos satisfactorio a uno u otro cónyuge como sucede en el caso de frigidez de la mujer. Sin embargo siempre teniendo en cuenta la posible relevancia del c.

Tal principio privaría a la persona homosexual de la posibilidad de contraer matrimonio con quien deseara casarse y quien, a pesar de su condición, deseara establecer una unión conyugal. Bajo el aspecto sobrenatural, la persona quedaría privada de las gracias sacramentales del matrimonio que tanto ayudan a la salud y a la santidad del alma.

Un psicólogo de probada experiencia en este campo escribe: La situación de muchos homosexuales casados es idéntica a la de otros neuróticos casados. Esto fomenta el que se alcance el estado egodistónico por el que se encuentra la paz consigo mismo. En este estado de cosas, la conciencia deja de ser la voz suprema, independiente y crítica de la verdad, y se reduce su papel al de un mero sello de aprobación, regulado egosistónicamente, que el sujeto aplica a todos los actos que desea realizar.

Aunque se prescinda de la moralidad, bajo el aspecto estrictamente psicológico pueden proponerse dos cuestiones. Es frecuente que, entre las personas que ya trabajan en servicios diocesanos, se seleccionen a algunas para una ulterior formación profesional en el campo psicológico.

Los resultados no siempre han sido tan positivos como se esperaban. Estas visiones configuran profundamente tanto la comprensión teórica como la praxis profesional en tomo a las principales cuestiones antropológicas como son la realización personal, la libertad, la identidad, la autonomía, la dependencia, el compromiso, la sexualidad Especiales peligros pueden nacer en los procesos de nulidad matrimonial.

Las pericias empleadas por los tribunales deben ser conformes con la antropología cristiana.

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